Vanishing point: estrategias irónicas para bordear la identidad

Estar hiperconectados. La palabra resulta algo excesiva por el peso que su singularidad conlleva. En esta época, la de la hiperconectividad, los lenguajes se transgreden y con ello, la experimentación artística se diluye dejando paso a otras cosas, a experiencias que ya se hacían pero que ahora se hacen de otra forma.

Actualmente, si pensamos en todos los medios a los que acudir – artísticamente hablando- a la hora de experimentar o investigar, la fotografía ha dejado de ser un canal con el que captar instantes para transformarse y democratizarse en un instrumento de conexión sobre todas las cosas.
Constantemente nos vemos abocados a la necesidad de contar la cotidiano, aspecto tan nuestro y privado que se ve envuelto en la paradoja de ser transformado en algo reconocible por y para los demás, bajo patrones que repetimos a diario. Un claro reflejo de la imperante necesidad de sentirnos formar parte de algo,  en esta especie de aldea global donde mostrar a los demás que estamos presentes y que tenemos  algo que decir.

La práctica performativa ante la cámara no es algo nuevo, la auto-promoción, experimentación y la exploración de la identidad, así como la investigación de género, encontraron en la captura y en el instante -no exento éste de preparación previa-un medio con el que comprobar que, el proceso  en sí mismo es una actuación.
Sólo que ahora hay algo nuevo, la hiperconectividad.

Observo los trabajos y canales de experimentación de Amalia Ulman e intento abstraerme un poco de ese “ruido” que generan las redes en cuanto a la caracterización de sus procesos. Amalia es una de esas artistas considerada multidisciplinar,  a la que me gusta caracterizar como una especie de creadora renacentista de los nuevos medios, de las que con fluidez  transita por lenguajes digitales, escribe ensayos o se interesa por nuevas prácticas curatoriales. De esas que merecen detenerse y prestar un poco más de atención hacia lo que de verdad está ocurriendo, estudiando a fondo esas actitudes “confusas” en su proceder creativo.

Sus trabajos han orbitado alrededor de temas como las relaciones humanas, las emociones e interacciones interpersonales, todos ellos aspectos que ha analizado con inteligencia e ironía, además de con empatía, para abordar las relaciones de poder y las siempre instauradas estructuras jerárquicas.

Amalia Ulman Stock Images of War

Amalia Ulman “Stock Images of War”

Amalia Ulman Basel Statements

Amalia Ulman, imagen de la  instalación exhibida para Basel Statements 2015

Interesada en hacer dialogar  el espacio, medio y objetos, se transforma ella misma en obra, en objeto de performatividad diluyendo esa elástica línea que separa creación de creador, ampliando el radio de alcance de lo que sus procesos pueden afectar, en este caso a todo el entramado social.

The Future Ahead. Amalia Ulman

En abril del 2014 comenzó una andadura semi-novelada bajo el nombre de “Excelencias y perfecciones”, un proyecto experimental en el que, a través de cuentas como Instagram o Facebook, jugaría con su propia identidad y con los estereotipos vinculados tanto al género femenino, los establecimientos de roles sexuales y las tendencias globales de estetización, buceando en los otros modos de ser y actuar, en cierto modo engañosos, que los comportamientos sociales establecen como tendencia.

Amalia Ulman. Excelencias y perfecciones

“Excelencias y perfecciones”. Amalia Ulman

Si bien, el aspecto conceptual de análisis de la identidad y la escenificación de roles ya lo hemos podido observar en otras figuras como por ejemplo Cindy Sherman, de la que adopta ciertos estereotipos adscritos a la belleza femenina, ahora la estrategia adopta un nuevo papel de conectividad, ya que su performance crece y se alimenta en redes sociales.

Cindy Sherman

Cindy Sherman “Untitled Film Still #06”

La transformación estaba servida y Ulman se embarcó en un experimento autobiográfico en el que fingir un estilo de vida consumista y repleto de fantasía; un mundo de flores, yoga, poses imposibles y almuerzos plateados. En el que poder simular un aumento de pechos, con imagen de vendaje incluida, además de otros cambios de imagen para comenzar una andadura performativa ante la cámara;  consiguiendo una expansión a gran velocidad en las redes sociales donde estas pautas, pese a ser excesivas en muchos casos, son altamente creíbles si, como vemos, se siguen unas convenciones narrativas propias de estos canales.

Amalia Ulman Excelencias y perfecciones

Amalia Ulman “Excelencias y perfecciones”

De modo que, tras muchos comentarios que apuntaban al fracaso de la carrera de esta joven seleccionada por Hans Ulrich Obrist como una promesa de la generación YouTube, se conoció la verdadera naturaleza del proyecto. Meses más tarde un “The End” cerraba el proceso de 175 fotografías en las que, como ella indica en la entrevista del mes pasado en The Telegraph – Is this the first Instagram masterpiece? “todo estaba en el guión” y por lo tanto, todo era una gran representación.

Performances en las que en este caso la artista se extrae de sí misma, que opera y manipula las expectativas que una imagen provoca, reconduciendo los pensamientos predeterminados y el modo en el que los usuarios reaccionan ante ellas.
Conceptos como el de la identidad y construcción de un yo que se llevan al extremo, llegando a la autoparodia como en el caso de la artista Juno Calypso.

Juno CalypsoJuno Calyso “Slendertone II” serie Eternal Beauty

Fotografías y performances ante la cámara que consiguen unir erotismo con aspectos grotescos. Su alter ego “Joyce” y la bizarra luna de miel en la serie “The Honeymoon Suite” invitan a adentrarnos en este hotel de Pennsylvania donde poder llevar a los límites los cuestionamientos sobre la belleza femenina, impregnados en una estética de lo vulgar, algo inquietante y cursi.

Juno Calypso

Juno Calypso “The Honeymoon Suite”

Ya se habla de que las redes sociales están reequilibrando el poder de crear imágenes, experimentando con esa estetización de la vida cotidiana y de cómo algunos artistas, como vemos en el caso de Ulman, se sirven de ellas para boicotear su propia identidad en la Red, llevado a la confusión y a no poder discernir cuál es ya el personaje real del inventado.
Y eso es lo que lo hace aún más interesante, la capacidad de distorsión y el engaño llevado a otros lenguajes; de cómo responde un público que ni siquiera sabemos si llega a tomar conciencia crítica de los experimentos artísticos y conceptuales en los que se ve envuelto. Todo ello dentro de un proceso de construcción de identidades en los que, muchas veces, los perfiles se convierten en aquello que los medios sociales quieren establecer.

En unos días la Tate Modern de Londres inaugurará la exposición Performing for the camera en la que se hará un recorrido a través de diferentes artistas (desde Francesca Woodman, Cindy Sherman, Hannah Wilke o Marcel Duchamp) y su exploración de la identidad a través de la fotografía.

Por supuesto, las “Excelencias y perfecciones” de Amalia Ulman como reflejo de la investigación en nuevos medios de transmisión estarán allí.

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