Un recorrido fotográfico por Musée de l’Elysée. La concepción global de la fotografía

Durante estas semanas de estancia en Suiza y su aprovechamiento cultural, tenía claro que el Musée de l’Elysée era un objetivo de visita o visitas como fue mi caso (además de ser gratuita la entrada en los Museos de Lausanne el primer sábado de mes, emiten una entrada conjunta que durante tres días permite la visita libre a algunos de ellos).
Enmarcado en un lugar privilegiado geográfica y arquitectónicamente hablando; en una mansión del siglo XVIII restaurada y rehabilitada para su uso museístico-a pesar de contar con algunos problemas de accesibilidad en su planta subterránea- y situada en altura en la zona de Ouchy, con unas vistas impresionantes tanto del lago como de las montañas, hacen de este lugar uno de esos pequeños-grandes museos en cuanto a su relación continente y contenido (ambos de provecho).

Tres espacios albergan 3 exposiciones que podrán visitarse hasta el 3 de mayo y que sin duda, muestran el compromiso del museo y su programa museológico con la fotografía, acercando esta disciplina artística desde su perspectiva histórica (tratando aspectos de matiz teórico) como su renovación conceptual, entrando en contacto con otras expresiones contemporáneas. Todo esto se enlaza con una labor de proyección hacia un futuro repleto de propuestas bien elaboradas y encuadradas en un marco museológico y museográfico coherente, fomentando el sentido crítico y el aprendizaje en su tarea de comunicación.

1. William Eggleston. FROM BLACK AND WHITE TO COLOR
Primera de las exposiciones a visitar y primera que acoge el centro sobre Eggleston al realizar este recorrido fotográfico por su figura y trabajo. Una coproducción junto a la Fundación Henri Cartier-Bresson de París y que logra reunir más de un centenar de sus fotografías de varias colecciones y archivos.

W. Eggleston Elysée
La exposición muestra las personales aportaciones de Eggleston, figura indispensable en cuanto a fotografía contemporánea se refiere y su admiración por Cartier-Bresson; los comienzos de su andadura en blanco y negro y la asimilación de un estilo más personal ya en color. Aquel con el que el autor se recreó en plasmar las banalidades, algunas cercanas y otras un tanto más extrañas, que rodeaban la vida cotidiana americana.

W.Eggleston Elysée
Un montaje expositivo que apoya su discurso eminentemente en las fotografías (apenas hay texto, tan sólo encontramos un panel introductorio y una breve biografía del creador) ya que son ellas las que marcan el recorrido, son ellas las que tienen que acaparar la atención; supermercados, gasolineras, figuras perdidas, automóviles…adquieren el protagonismo requerido por Eggleston, que las hace ser parte integrante de un nuevo espacio. Buscando posiblemente con esto que nosotros seamos capaces -a través de nuestra propia individualidad- de extraer un análisis introspectivo de lo que nos supone esa otra realidad.

W.Eggleston Elysée
Todo se completa finalmente con la proyección de 10 minutos extraídos de la película By the ways: A journey with Willian Eggleston dirigida por Vincent Gérard y Cédric Laty, lo que hace al espectador viajar completamente al universo del fotógrafo del modo más intimista (la pequeña sala de proyección con butacas de madera y terciopelo es evocadora por sí sola) y así entender sus obsesiones, su caza incansable de imágenes y los avances de este demócrata de la fotografía.

2.PHOTOBOOKS ELYSÉE
Esta exposición ubicada en la primera planta relata la importancia del Photobook como vehículo de un concepto. La muestra nace provocada por la recepción en el año 2014 de una considerable colección de libros de fotografía (5.000) recopilada por Christoph Schifferli y que se añadieron a la biblioteca del centro. Comenzando de este modo una intensa tarea que prosigue en la actualidad, de catalogación y digitalización de los fondos.

Photobooks Elysée
Photobooks es una exposición que se presenta casi a la manera de escaparate de librería, con el objetivo de que tomemos conciencia de la importancia de los libros de fotografía, su creciente auge y su papel como objeto de colección, sin olvidar otra de sus características: la de fuente de investigación (algo que durante los últimos 15 años han ido poniendo en valor los centros de arte).
En ellos se combina una estética que conjuga imágenes, texto y tipografía, convirtiéndolo en una de las mejores fuentes de la historia y es que, antes de ser admitida en los museos, la fotografía ya había sido puesta en libros como forma natural de difusión, ligando el Arte y los diversos modos de expresión de las masas.

Photobooks Elysee
Y es su propia personalidad, esa que le hace estar lejos de los estándares académicos, la que ha ido convirtiendo el libro de fotografía en un espacio de experimentación casi subversivo, donde poder seguir el desarrollo de un artista, entender un periodo de la historia o profundizar en temas que con este medio se presentan en una variada complejidad.
La exposición en su montaje se apoya en elementos interactivos, como el que nos deja acercarnos digitalmente a toda la obra de Eggleston (muy interesado por este medio) o en la disposición de diversos ejemplares para su consulta (la evolución del tipo y formato de ejemplares, el blanco y negro, diversidad geográfica o la irrupción del color).

Photobooks Elysée
El objetivo es transmitirnos que el Photobook es un objeto complejo, donde elementos de estética y técnica se deben fusionar para crear un espacio gráfico, combinando imágenes y texto. Un juego de formatos y de montaje en el que su expresión última de originalidad debe ser la inteligencia narrativa.
Comprendiendo para ello que, dentro de un libro la fotografía pierde su individualidad, para convertirse en el componente de un nuevo universo colectivo.
Y ya que es primordial su papel en cuanto a circulación y difusión de ideas entre culturas y generaciones, para que los niños analicen por sí mismos la realidad, la exposición contempla un área dedicada a ellos-una especie de Discovery Room-donde a través de la experimentación y observación se llega a la práctica creativa.

Photobooks Elysée
Un panel está dedicado al Photobook infantil y dos zonas específicas se llenan de recursos fotográficos que van desde la elaboración de un cuento (Caperucita roja en imágenes modernas) y fragmentos del texto, hasta la asociación visual de parejas de fotografías para crear una historia.
Una exposición que es toda una oportunidad para conocer los libros de fotografía como objetos históricos, artísticos y de investigación, además de acercar la labor necesaria de su análisis, conservación y difusión.

3.PRIX ELYSÉE. THE NOMINEE’S EXHIBITION
Por último, situada en la planta subterránea de la mansión, se encuentra esta exposición que presenta los trabajos de los 8 nominados para esta edición de Prix Eysée. Una convocatoria y premio que señala el compromiso del museo y su política en relación a las nuevas propuestas en el campo de la fotografía.

El premio apoya la producción e investigación en el campo de la fotografía tanto con ayuda financiera, como con soporte del museo. Que se ve materializado en la publicación de un libro con el acercamiento exhaustivo al trabajo de cada uno de estos nominados, los textos son de la especialista en fotografía y periodista del diario Le Temps, Caroline Stevan. Y en él los artistas han tenido total libertad a la hora de elegir el modo de presentación de sus trabajos, manteniendo una personalidad propia.
A esto se añade la exposición de dichos proyectos seleccionados, cuyo fallo se conocerá en junio en La Nuit des Images. Una presentación colectiva de los trabajos que mezcla las prácticas de fotografía más contemporáneas con un ambiente clásico. Los candidatos son: Agnès Geoffray, Annabel Elgar, Anoush Abrar, Kourtney Roy, Mari Bastashevski, Marco Poloni, Martin Kollar y Philippe Chancel.

Agnès Geoffray ElyséeAgnès Geoffray. Métamorphoses. Prix Elysée

Agnès Geoffray. ElyséeAgnès Geoffray. Métamorphoses. Prix Elysée

En los trabajos de Geoffray (Métamorphoses) encontramos una búsqueda de lo inconexo, un collage de imágenes en las que flota una interrogación que parece no tener fin entre fantasía y realidad, y que se presentan sutilmente interconectadas. Una dualidad que eclosiona entre lo aparentemente frágil y los estados o escenas que nos muestra en eterna suspensión. Extrañas conexiones que en palabras de Roland Barthes crea “estableciendo a través de las imágenes la co-existencia de dos elementos discontinuos, que no pertenecen al mismo mundo”.

Annabel Elgar ElyséeAnnabel Elgar. Cheating the Moon. Prix Elysée

Annabel Elgar ElyséeAnnabel Elgar. Cheating the Moon. Prix Elysée

Annabel Elgar en su Cheating the Moon  se sirve de una estética detallista, minuciosa y delicada para crear una atmósfera fantástica. Utiliza como tema central las diversas misiones Apolo de la NASA para elaborar todo un archivo fotográfico y documental que navega por la ficción, mostrando con esas supuestas rocas lunares todo un mundo de falsedad y engaño que se respira con las teorías conspiratorias de nuestro planeta.
Su propuesta narrativa investiga los contextos de hallazgos de estas rocas, avistamientos e informes reales para jugar con la imaginación en su fabricación de imágenes.

Martin Kollar ElyséeMartin Kollar. Provisional Arrangement. Prix Elysée

Martin Kollar ElyséeMartin Kollar. Provisional Arrangement. Prix Elysée

En Martin Kollar nos adentramos en una especie de road-movie Provisional Arrangement, un viaje de la mano de la incertidumbre y situaciones insólitas que encuentra en su peregrinaje. Una poesía de lo absurdo y lo cotidiano ante escenas puramente documentales, con lo que poder crear otras imágenes capturando instantes de otra dimensión. Su proyecto explora la memoria transitoria y lo que él denomina “conflicto de transferencias” (donde la fotografía como la memoria es existencialmente constructiva) y donde el recuerdo depende en gran medida de la poesía y su capacidad de retención.

Kourtney Roy ElyséeKourtney Roy. Hope. Prix Elysée

Kourtney Roy ElyséeKourtney Roy. Movie Theatre. Prix Elysée

Finalmente Kourtney Roy en Hope trabaja una sensualidad propia de los años 60, que se mezcla con una atmósfera de película policiaca, en escenas que podemos captar banales a priori y con las que busca una ruptura brusca o una perturbación de lo mundano. Se sirve del autorretrato y los paisajes como medio de análisis de los aspectos esculturales y performativos del cuerpo, y cuestiona los usos y convencionalismos de los espacios.

La próxima exposición en el Musée de l’Elysée será REGENERATION3 dedicado a fotógrafos emergentes y sus apuestas más contemporáneas y en la que, entre los trabajos seleccionados y expuestos, se podrán ver los del arquitecto y fotógrafo español Emilio Pemjeam.

Diana Guijarro

estrella1

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